Salud
27/08/2010
Cómo prevenir los Trastornos de Alimentación
11:00 | Hablar de prevención en los Trastornos de Alimentación es un tema muy controversial. Hoy en día sabemos que la información es muy importante, pero por sí sola, puede resultar insuficiente.
Sabemos que el contexto ejerce una influencia sociocultural adversa en la idolatría de estándares de delgadez y prototipos muy difíciles de alcanzar. El mensaje desde diversos medios de comunicación es la ponderación de mujeres e incluso niñas cada vez más delgadas. Diversas investigaciones afirman que la difusión de estos mensajes propicia un terreno para dietas restrictivas, imagen corporal negativa y una amplia gama de trastornos de la alimentación que van más allá de la anorexia nerviosa y la bulimia.
¿Cómo pensar entonces la prevención en Trastornos de la Alimentación?
Una investigación presentada en el Protocolo de Actuación en los Trastornos de la Conducta Alimentaría (TCA) de Canarias, sostiene que hacer al menos una comida al día en familia es un buen método para prevenir la aparición de trastornos alimentarios. En el contexto familiar es importante que los mayores manejen la información acerca de cómo tener una alimentación saludable. Asimismo recomienda evitar que el eje de todas las conversaciones sea la comida, así como las bromas en cuanto al aspecto físico de cualquiera de los comensales.
Si bien el ritmo de vida actual hace muy dificultosa la reunión familiar, el hábito de sentarnos alrededor de la mesa y compartir este espacio puede ponernos en contacto con ciertas ideas o pensamientos problemáticos, como la preocupación excesiva por el peso, perfeccionismo en cuanto a la imagen corporal, tiempo dedicado a eso, tristeza, irritabilidad, etc. También podemos detectar ciertas conductas y actitudes problemáticas como alteración de hábitos alimentarios, restricción o prohibición de ciertos alimentos, obsesión por la información nutricional o lista de calorías, abuso de lo “light”, etc.
Es importante tener en cuenta que esta investigación no propone que los padres se transformen en detectives en busca de pruebas que evidencien posibles patologías alimentarias, sino buscar un espacio donde se co-construyan ciertos valores. La prevención puede ser practicada cotidianamente en relación a la conciencia, la escucha (quien no sabe del otro jamás podrá ayudarlo) y la posibilidad de ver conjuntamente alternativas ante las dificultades. (Infobae)












