Buscar:

Jubilados: Cronograma de Pago
Ver cronograma de Enero
automotores
automotores
empleos
tecnologia
masclasificados
Cartelera
11/03/2010
El Rincón del "Sr. Ortiga": la verdad sobre la "huída" de Castro: peleas, despidos y hasta una historia de amor
14:50 | Una de las damas más conocidas de las huestes lunghistas, Claudia Castro abandona la Dirección de Cultura en un par de meses. Conocido y confirmado el rumor, mucho se habló y congenió sobre la “huída” de esta funcionaria de carácter fuerte, pero pocos saben los verdaderos motivos y cómo se sucedió la historia. Discusiones, amenazas de renuncias, despidos y hasta una historia de amor, dan forma al capítulo final de esta novela.

La relación entre Claudia Castro y el equipo de gobierno comenzó a desgastarse en diciembre de 2007, cuando la funcionaria “amenazó” con renunciar si su área no obtenía un rango mayor que el de dirección, con el consiguiente aumento presupuestario. En ese entonces, se convenció con la inclusión del área de educación, pero nunca imaginaría que esas “amenazas” de renuncia, se transformarían, casi tres años después, en una realidad palpable, pero no de renuncia, sino de despido.

Hacia finales de 2009, días antes del recambio de algunas autoridades del Ejecutivo, la tensa relación entre Castro y sus pares se cortó. Quien intentó durante dos años evitar que la soga se corte fue Marcos Nicolini, como Secretario de Gobierno, pero el joven abogado ya estaba en el Deliberativo y su reemplazante, Matías Civale, no toleró un día más

Civale no aceptó las exigencias de esta muchacha. Y no dudó en quitarla del tablero de juego cuando las quejas no tardaron en llegar. “Labura para ella sola, no para el equipo”. “Es mediática, le interesa mostrar su imagen, y no la de una gestión”. “No está nunca, se la pasa en Buenos Aires”. Esas fueron las frases que taladraron el oído del nuevo Secretario de Gobierno, y que sumadas a algunas irregularidades y conflictos entre el personal del área de Cultura, llevaron a que el joven contador automáticamente la citara en su despacho. Discusión de por medio, Civale fue contundente y la calentura pudo más que la razón: la separó de la gestión. Y sin temblarle el dedo, seleccionó a su reemplazante: Miguel Rouaux, quien se encuentra a cargo del área de Educación. Pero Claudia Castro, que no es ni lenta ni perezosa, instantáneamente pidió tiempo. Su alter ego le imposibilita la ida de una gestión de semejante forma, despedida. Su alejamiento debería ser más honroso, casi por decisión propia. Castro tuvo el tiempo suficiente, y hoy, dos meses después de aquella patadita en la retaguardia, la Directora de Cultura abandona el cargo.

Pensó la mejor de las salidas, y su habilidad adquirida durante seis años de permanencia en la política lugareña, hicieron que, una vez más, negociara condiciones para su despido. Y como en toda novela nunca falta el “touch” romántico, en ésta, también está presente: resulta que Castro, quien por estos días luce más joven que una muchacha de 20 años, a pesar de saber que desde diciembre no “pertenece” más a la gestión L, transita un intenso y profundo amor con un joven porteño, menor que ella. Su nueva pero afianzada relación hizo que rápidamente Castro pensara la estrategia perfecta: negoció su alejamiento del cargo de directora, pero quedando vinculada a la gestión, establecida en Buenos Aires y coordinando eventos del área que demandan gran logística y relaciones con entidades provinciales y nacionales, como son el Festival de Cine y la Feria del Libro. Por supuesto, un currito que será abonado desde aquí, como una funcionaria más. Una especie de ”coordinación”, como alguna de las ya existentes en la gestión. Así, viviendo en la Capital, la ciudad que tanto visitó en los últimos meses, junto a su nuevo amor, lejos del escándalo y vinculada aún al gobierno del doctor Lunghi, habrá salido airosa del conflicto, y más que un despido, parecerá un premio a su trayectoria. La salida perfecta, planeada con la estrategia más hábil de un Napoleón Bonaparte en medio de la guerra.

Así, Claudia Castro abandonará la dirección de Cultura y Educación en el mes de abril, una vez finalizada Semana Santa. En ese momento asumirá Miguel Rouaux, y durante un año y medio será la cara visible de la Cultura municipal, hasta que una nueva elección determine quien gobernará los destinos de Tandil. Por ahora, Castro anunciará su retiro como Napoleón Bonaparte, victoriosa, pero olvidando una frase muy valiosa de este estratega militar de la historia: “una retirada a tiempo es una victoria”.

Tamaño del Texto:
Volver
Tamaño del Texto: